Cáncer de Cuello Uterino

El cáncer de cuello uterino es el crecimiento anormal y desordenado de las células del cuello uterino como consecuencia de la infección crónica y persistente del virus de papiloma humano y otros factores.

Las mujeres de bajos recursos tienen un riesgo mayor de contraer cáncer del cuello uterino.

En Colombia:

  • Es el segundo cáncer más frecuente en mujeres y la segunda causa de muerte por cáncer.
  • Cada año se diagnostican cerca de 4.661 casos nuevos y mueren 1.986 mujeres por esta causa.
  • En 5 años se estima un total de 15104 casos nuevos.
  • El 2,2% de las mujeres aproximadamente desarrollara este cáncer antes de los 65 años.

Una de cada 2 mujeres diagnosticadas con este cáncer morirá por esta causa. Esto debido a la detección tardía.

El factor principal de riesgo es la infección persistente con el Virus del Papiloma Humano.

Este virus se puede transmitir de una persona a otra durante las relaciones sexuales. Se estima que aproximadamente el 80% de las personas tendrán contacto con este virus en el transcurso de sus vidas. Tras la infección algunas células comienzan a cambiar lentamente y a convertirse en células precancerosas y luego en cancerosas. Por lo que es necesario detectar estos cambios a tiempo por medio de la citología e iniciar un tratamiento precoz para detener el proceso hacia la transformación cancerosa.

Fumar: Las mujeres que fuman tienen el doble de riesgo de contra el cáncer del cuello uterino que las no fumadoras.

La dieta: Una alimentación baja en alimentos de origen vegetal, como ensaladas, frutas y verduras, se asocia con un aumento en el riesgo de cáncer del cuello uterino y otros tipos de cáncer.

Edad: A diferencia de muchos otros tipos de cáncer, que rara vez afectan a las mujeres adultas jóvenes, el cáncer del cuello uterino puede afectar a las jóvenes en su tercera década de vida e incluso a las adolescentes.

Número de compañeros sexuales: Existe una relación directamente proporcional entre el riesgo de lesiones en cuello uterino y el número de parejas sexuales. Esta exposición se ha relacionado básicamente con la probabilidad de exposición al VPH.

Edad de inicio de vida sexual: El inicio temprano de las relaciones implica la aparición de múltiples compañeros sexuales, con el consiguiente riesgo dado por estas. Se ha demostrado también que en la adolescencia los tejidos cervicouterinos son más susceptibles a la acción de los carcinógenos, y de hecho, si existe un agente infeccioso relacionado, el tiempo de exposición a este será mucho mayor.

Enfermedades de transmisión sexual: Se ha demostrado la asociación de cáncer de cuello uterino con enfermedades de transmisión sexual tipo sífilis, así como historia de infección a repetición del aparato genital; sin embargo, no se ha demostrado relación con antecedentes de infección por Chlamydia Trachomatis, Herpes Simplex. Adicionalmente, la coinfección con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) facilita el desarrollo del cáncer de cuello uterino.

Paridad: Se ha establecido que mujeres con dos o más hijos tienen un riesgo 80% mayor respecto de las nulíparas de presentar lesión intraepitelial; luego de cuatro hijos dicho riesgo se triplica, después de siete se cuadruplica y con doce aumenta en cinco veces.

Tabaquismo: Existe una relación directa entre el riesgo de lesiones preinvasoras y la duración de la intensidad del hábito. En promedio se considera que las fumadoras tienen doble riesgo de lesión intraepitelial con respecto de las no fumadoras.

En múltiples estudios se ha observado que el cáncer de cuello uterino afecta más a mujeres con bajo nivel socioeconómico y educativo y mujeres que viven en países en desarrollo como el nuestro.

La infección por VPH y el cáncer de cuello uterino no presenta señales ni síntomas.

Es importante que las mujeres se hagan la citología cervico-vaginal regularmente.

Los síntomas aparecen la mayoría de las veces cuando el cáncer ya ha progresado, algunos de estos son:

  • Cualquier flujo vaginal que no sea común.
  • Manchas de sangre o un ligero sangrado que no sea su período menstrual normal.
  • Sangrado vaginal o dolor durante las relaciones sexuales.
  • Dolor pélvico.

Por supuesto, la aparición de estos síntomas no significa que la mujer tenga cáncer, pues también pueden ser el resultado de otra condición. Sin embargo, debe consultar al médico para averiguar qué pasa en realidad.

Si los resultados de la citología son sospechosos, el médico requerirá otras pruebas, tales como:

Colposcopia: Para observar el cuello uterino.

Biopsia: Es la extracción de una muestra de tejido para ver si hay células cancerosas.

Los tres tipos principales de tratamiento contra el cáncer del cuello uterino son cirugía, radiación y quimioterapia y dependen de la extensión de la enfermedad.

El cáncer del cuello uterino puede prevenirse y curarse si se detecta tempranamente.

  • Vacunación contra el VPH
  • Aplazar el comienzo de las relaciones sexuales en lo posible hasta la edad adulta.
  • Protegerse para no contraer la infección por VPH, limitando el número de compañeros sexuales.
  • Dejar de fumar.
  • Realizarse la citología periódicamente y reclamar el resultado.

La citología se debe realizar en todas las niñas a partir de los 19 años y en mujeres que inicien su vida sexual.

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