Cáncer de Seno

El cáncer de seno es un tumor maligno (canceroso) que se origina de las células del seno. La enfermedad ocurre principalmente en las mujeres, pero los hombres también pueden desarrollarla.

La información referida en esta publicación trata solamente sobre el cáncer de seno en las mujeres.

El seno de una mujer esta formado por glándulas mamarias o productoras de leche (lobulillos), conductos (pequeños tubos que conectan los lobulillos al pezón), tejido adiposo y conectivo, vasos sanguíneos y vasos linfáticos. La mayoría de los canceres del seno comienzan en los conductos (carcinoma ductal), algunos inician en los lobulillos (carcinoma lobular) y el resto se origina en otros tejidos.

En Colombia:

  • Es el cáncer mas común entre las mujeres.
  • Es la mayor causa de muerte por cáncer en mujeres entre los 15 y 54 años y la segunda causa en mujeres de todas las edades.
  • Cada año, mas de 8686 mujeres desarrollan cáncer de seno y mueren aproximadamente 2649 por esta causa.
  • Se estima que 1 de cada 17 mujeres puede desarrollar la enfermedad durante su vida.
  • La probabilidad de morir por cáncer de seno es de aproximadamente 1 en 50
  • Las tasas de mortalidad del cáncer de seno han aumentado mas del doble en los últimos 30 años en el país.

Algunas mujeres que tienen uno o mas factores de riesgo nunca desarrollan cáncer de seno, y la mayoría de las mujeres que lo desarrollan no tienen ninguna factor de riesgo (aproximadamente el 80%)

Aunque todas las mujeres están en riesgo de padecer cáncer de seno, los factores presentados a continuación pueden aumentar las probabilidades de que una mujer desarrolle la enfermedad.

Sexo: aun cuando los hombres también pueden desarrollar la enfermedad, resulta 100 veces mas común entre las mujeres.

Edad: Las probabilidades de contraer cáncer de seno aumentan a medida que la mujer avanza en edad, Aproximadamente uno de ocho canceres de seno se detecta en mujeres menores de 45 años, mientras que aproximadamente dos de tres canceres invasivos del seno se encuentran en mujeres de 55 años o mas.

Genética: Aproximadamente de 5 a 10% de los casos de cáncer de seno están relacionados con cambios (mutaciones) en ciertos genes. Los cambios genéticos mas comunes están en los genes BRCA 1 y BRCA 2. Las mujeres con estos cambios genéticos presentan hasta un 80% de probabilidad de desarrollar cáncer de seno durante sus vidas.

Antecedentes familiares: el riesgo de cáncer de seno es mayor entre las mujeres cuyos parientes consanguíneos cercanos desarrollaron esta condición. El que la madre, hermana o hija padezca de cáncer de seno  casi duplica el riesgo de una mujer.

Antecedentes personales de cáncer de seno: una mujer que tenga cáncer en un seno tiene mayores probabilidades de tener un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno.

Raza: las mujeres de raza blanca tienen ligeramente mayores probabilidades de padecer cáncer de seno.

Antecedentes de biopsia del seno anormal: ciertos tipos de resultados anormales de una biopsia pueden asociarse con un riesgo ligeramente mas alto de cáncer de seno.

Antecedentes de tratamientos con radiación: las mujeres que recibieron tratamiento con radiación en el área del tórax (pecho) cuando eran niñas o jóvenes tienen un riesgo mas alto de cáncer de seno.

Periodos menstruales: las mujeres que comenzaron sus periodos a una edad temprana (antes de los 12 años), o que experimentaron la menopausia después de los 55 años de edad, tienen un riesgo ligeramente más alto de cáncer de seno. Esto por la mayor exposición a estrógenos durante su vida.

Gestaciones: Las mujeres nulíparas tienen un 30% más riesgo que una mujer menor de 35 años que sí ha tenido hijos. Hay bajo riesgo si la gestación del primer hijo es antes de los 20 años; sin embargo, si se tiene luego de los 35 años, el riesgo es mayor que si hubiese sido nulípara. Tener más de un hijo da protección. Los abortos no aumentan el riesgo.

Píldoras anticonceptivas: En algunos estudios se encontró que las mujeres que usan píldoras anticonceptivas tienen un riesgo ligeramente mayor de cáncer de seno. Las mujeres que dejaron de usar la píldora hace más de diez años no aparentan tener un mayor riesgo.

Terapia de reemplazo hormonal: El uso a largo plazo (varios años o más) de la terapia de reemplazo hormonal combinada (estrógenos junto con progesterona) después de la menopausia, puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de seno. Este riesgo parece disminuir, cinco años después de suspenderla.

Lactancia: La lactancia (el amamantar) reduce ligeramente el riesgo de cáncer de seno, especialmente si el tiempo de lactancia es de 18 a 24 meses.

Alcohol: Su consumo está relacionado con un ligero aumento en el riesgo de cáncer de seno.

Sobrepeso: Se asocia con un riesgo más alto de cáncer de seno, especialmente para las mujeres después de la menopausia y si el aumento de peso ha ocurrido en la edad adulta.

Ejercicio: La no realización de actividad física frecuente ha demostrado en algunos estudios que aumenta el riesgo en un 20%, esto probablemente relacionado con una disminución de estrógenos circulantes.

Enfermedad benigna del seno: Como la hiperplasia atípica, que aumenta el riesgo de cáncer de seno hasta 4 veces. En especial esta condición, pues las demás variantes de enfermedad benigna de seno al parecer no aumentan el riesgo.

Tabaquismo: Hay muchos estudios que indican que el tabaquismo pesado y a largo plazo aumenta el riesgo de cáncer de seno.

Los implantes de seno: Los hechos de silicona pueden hacer que se forme tejido cicatricial en el seno. No obstante, varios estudios han encontrado que esto no aumenta el riesgo de cáncer de seno.

Afecciones benignas de cáncer de seno: Existe un riesgo de cáncer de seno con ciertos tipos de afecciones benignas de cáncer de seno como: lesiones no proliferativas (fibrosis y/o quistes simples, hiperplasia leve, adenosis, ectasia ductual, tumor filoide, necrosis adiposa, un solo adipoma, fibrosis periductual, metaplasia apocrina, calcificaciones, otros tumores benignos).

Tejido mamario denso: los riesgos de padecer cáncer de seno son de 1.2 a 2 veces mayor en las mujeres con un tejido mamario denso.

Afecciones benignas de seno: existen las lesiones no proliferativas no asociadas a cáncer de seno como son: fibrosis y/o quistes simples, hiperplasia leve, adenosis, ectasia ductal, tumor filoide, un solo papiloma, necrosis adiposa, fibrosis periductal, metaplasia apocrina, escamosa, calcificaciones relacionadas con el epitelio, otros tumores benignos (lipoma, hamartoma, hemangioma, neurofibroma, adenomioepitelioma), la mastitis es una infección en el seno que tampoco aumenta el riesgo de cáncer de seno.

Otras afecciones benignas son las lesiones proliferativas sin atipia que muestran un crecimiento excesivo de células en los conductos o lobulillos del tejido mamario. Aumentan ligeramente el riesgo de cáncer de seno en una mujer, dentro de estos se encuentran: hiperplasia ductual usual, fibroadenoma, adenosis esclerosante, varios papilomas, cicatriz radial. Las lesiones proliferativas con atipia son lesiones con un riesgo 3 a 5 veces de cáncer de seno y son la hiperplasia ductual atípica y la hiperplasia lobulillar atípica.

Mientras más temprano se detecte el cáncer de seno, mejores son las probabilidades de que el tratamiento tenga éxito.

El propósito es la detección del cáncer antes de que genere síntomas. El tamaño del tumor canceroso en el seno y el grado de propagación son los factores más importantes en determinar el pronóstico del paciente.

Por lo anterior es muy importante realizar los exámenes de detección:

Auto-examen de mama: Para las mujeres a partir de la primera menstruación, se debe realizar mensualmente. Si se hace este examen habitualmente, se puede conocer el aspecto normal de los senos y detectar con más facilidad cualquier cambio. Ante cualquier anormalidad detectada (una masa o protuberancia, hinchazón, irritación o formación de hoyuelos o hendiduras en la piel, dolor o retracción (contracción) de los pezones, enrojecimiento o descamación de los pezones o de la piel de los senos, o una secreción que no sea leche materna) se debe consultar de inmediato al médico. Recuerde que en la mayoría de los casos, estos cambios no quieren decir que usted tenga cáncer, pero es importante que estos cambios sean evaluados por un médico.

Las mujeres de 20 a 39 años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos como parte de un examen periódico de salud, por parte de un profesional de la salud preferiblemente cada 3 años.

A partir de los 40, las mujeres deben someterse a un examen del seno por parte de un profesional de la salud anualmente.

Mamografía Digital: Las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse una mamografía al año y deben continuar haciéndose este examen hasta los 70 años.

Aunque lo ideal es realizarse los exámenes de detección temprana anteriormente mencionados, si se presentan algunas de las siguientes señales es importante consultar al médico inmediatamente:

  • Inflamación de alguna parte del seno
  • Irritación o hendiduras en la piel
  • Dolor en el pezón o que el pezón se invierta
  • Enrojecimiento o descamación de la piel del seno o del pezón
  • Una secreción del pezón que no sea leche materna
  • Alguna masa en el área debajo del brazo

Esto no indica que se tenga cáncer, pero si requiere de valoración médica para descartarlo.

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