
Además de las substancias químicas y la radiación, unos cuantos virus también pueden provocar el desarrollo del cáncer. En general, los virus son agentes infecciosos pequeños que no pueden reproducirse por sí solos, sino que penetran dentro de las células vivas y causan que la célula infectada produzca más copias del virus. Al igual que las células, los virus almacenan sus instrucciones genéticas en moléculas grandes llamadas ácidos nucleicos. En el caso de los virus del cáncer, algo de la información genética viral transportada en estos ácidos nucleicos se inserta dentro de los cromosomas de la célula infectada y esto causa que la célula se convierta en maligna.
Se pueden tomar medidas preventivas para evitar la exposición al limitado número de virus que han sido implicados en los cánceres humanos. Un buen ejemplo es el virus del papiloma humano (VPH o HPV por sus iniciales en inglés). De los más de 100 tipos de virus VPHs, más de 30 tipos pueden ser transmitidos de una persona a otra a través del contacto sexual. Entre ellos hay 13 tipos de alto riesgo reconocidos como la causa principal de desarrollar cáncer cervical. El tener muchas parejas sexuales es un factor de riesgo para la infección con estos virus VPHs de alto riesgo, lo cual puede a su vez, aumentar la probabilidad de que las anormalidades cervicales leves progresarán a unas más severas o al cáncer cervical. |